martes, 6 de abril de 2010

JABON BASICO O JABON DE LAS ABUELAS


Este jabón está hecho como lo hacían nuestras abuelas durante generaciones en todo tipo de hogares.
Se solían preparar grandes cantidades para que durara todo el año, y se guardaba troceado en una caja a la que se le añadían trozos de naranja, limón, tomillo, lavanda...

Este jabón básico al que se le puede añadir cualquier tipo de fragancia, es beneficioso para todo tipo de pieles, siempre y cuando no se tenga algún tipo de afección específico, como un eczema, pero es recomendado por los médicos cuando existe algún tipo de herida o infección en la piel, pues ayuda a cicatrizar (muy recomendado por ginecólogos para las mujeres después del parto, y para la higiene íntima).


Si el jabón se va a utilizar para uso doméstico, se aprovecha el aceite usado de nuestras cocinas, colándolo y filtrándolo bien para que no contenga ningún residuo. Es un estupendo blanqueante para la ropa y para las manchas difíciles, y hay quien utiliza este tipo de jabón para la lavadora. Sobre todo personas con problemas de pieles sensibles (como ancianos o bebés), les resulta muy beneficioso, ya que se trata de un producto absolutamente natural  y el contacto de la ropa con la piel no produce ningún problema atópico.


Ingredientes

- 213 g. de agua mineral (o del grifo dejándola reposar unas horas para eliminar el cloro)
- 85 g. de sosa cáustica
- 682 g. de aceite de oliva virgen
- 10 g. de cera de abeja


Preparación

- Mezclar la sosa con el agua, echándola con cuidado no salpique, pues las quemaduras de sosa son muy peligrosas (pinchando aquí veréis las recomendaciones básicas para preparar jabón).

- Poner el aceite a calentar junto con la cera de abeja, hasta que ésta se disuelva y dejar enfriar el aceite a temperatura ambiente.

- Cuando la solución de la sosa esté a temperatura ambiente, echar dicha solución en el aciete y batir con batidora suavemente (a baja potencia), hasta conseguir la "traza" (textura como si fuera mayonesa).

- Echar la mezcla en el molde (*) y esperar 14 ó 48 horas, hasta que veamos que el jabón está lo suficientemente duro como para cortarlo.

- Cuando el jabón haya solidificado, cortar en trozos regulares, y dejar secar por espacio de 1 mes en un lugar seco y ventilado.


(*) Yo utilicé como moldes las cajitas vacías de queso fresco y margarinas.

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